En la diabetes no existe un único tipo de dieta recomendable que sea a la vez saludable y equilibrada. Existen distintas recomendaciones y patrones alimentarios a seguir, entre los que podríamos destacar:
- Dieta mediterránea
- Dieta vegetariana o vegana
- Dieta baja en grasas
- Dieta baja en hidratos (low-carb)
Todas ellas suponen algún tipo de beneficio a nivel metabólico, como puede ser su contribución a la pérdida de peso y/o a la bajada de HbA1c.
¿Qué dice la ciencia sobre las dietas bajas en carbohidratos?
En primer lugar, habría que definir lo que es una dieta baja en hidratos: aunque no hay una única definición, se suele aceptar como dieta low-carb aquella con menos de 130 g/día de hidratos de carbono o que los hidratos aporten <26% de la energía total diaria.
Con la dieta baja en hidratos se ha observado una reducción de la HbA1c y, en pacientes con DM2, menor necesidad de utilizar múltiples fármacos para el control de la diabetes. En pacientes con DM1 la dosis de insulina necesaria suele reducirse. También contribuye a reducir los triglicéridos y a mejorar las cifras de presión arterial.
Entre las ventajas de una dieta baja en hidratos destaca una mayor saciedad, lo que puede conllevar una disminución de las calorías ingeridas diariamente. Generalmente la reducción de hidratos debe ir acompañada de un aumento en el aporte de proteínas y grasas.
No debemos olvidar que en personas que estén en tratamiento con insulina debe ajustarse la dosis de forma proporcional a la reducción del aporte de hidratos, puesto que estos son los nutrientes que mayor cambio producen en la glucemia postprandial; si no se ajusta adecuadamente, puede desencadenarse una hipoglucemia.
Relación con la dieta cetogénica
Para la dieta cetogénica o muy baja en carbohidratos (very-low carb) tampoco existe una única definición, pero se suele establecer como aquella que aporta entre 20–50 g/día de hidratos o <10% del total de 2000 kcal/día. Con este aporte tan bajo en hidratos es frecuente entrar en cetosis metabólica, utilizando los cuerpos cetónicos (derivados del metabolismo de los ácidos grasos) como fuente de energía ante la baja disponibilidad de glucosa.
Enfoque actual de una buena dieta para la diabetes
Históricamente las estrategias con dietas bajas en hidratos no son nuevas: antes del descubrimiento de la insulina se pautaban dietas muy estrictas bajas en hidratos (<10 g/día) como tratamiento en DM1. Hoy en día no es posible recomendar una única dieta como la mejor para todas las personas con diabetes.
En general, una dieta baja en hidratos en la diabetes suele generar menos episodios de hiperglucemia y, dependiendo del ajuste terapéutico, también menos episodios de hipoglucemia (siempre que la insulina y los fármacos se ajusten adecuadamente).
Respecto a la calidad de los hidratos consumidos, deberían priorizarse aquellos con mayor valor nutricional, altos en fibra y mínimamente procesados: por ejemplo, verduras, frutas y cereales integrales. El conteo de raciones de hidratos continúa siendo importante para el ajuste de dosis de insulina rápida.
Al reducir la ingesta de hidratos en personas con diabetes se observa con frecuencia una mejoría de la glucemia, que muchas veces se refleja en una caída de la HbA1c.
Para cualquier duda sobre diabetes, consulte siempre con su profesional sanitario.
Dra. Marian Vélez
Número de colegiada: 282872155
Puesto actual: facultativo especialista en Endocrinología y Nutrición en Fundación Jiménez Díaz, Madrid.
©Abbott 2026. ADC-127970 V1
12+1 claves para disfrutar con diabetes
de las comidas familiares
Diabetes en niños:
Síntomas