Las personas en tratamiento con insulina deben seguir las indicaciones dadas por su profesional sanitario en cuanto al ajuste de la dosis de insulina, sin embargo, hay varios conceptos en cuanto a los tipos de insulina y ajustes de dosis que conviene conocer.
¿Qué tipos de insulina hay?
En el organismo existe una hormona que es la insulina y se produce en el páncreas. Cuando nos referimos a medicamentos, en primer lugar hay que recordar que existen dos grandes grupos de insulina:
La insulina lenta, o insulina basal: es un tipo de insulina que generalmente se administra una o dos veces al día. Su acción es lenta y permite que haya unos niveles mínimos de insulina de forma constante durante todo el día, incluidos los períodos de ayuno, tal y como ocurre en una persona sin diabetes. De esta forma, el metabolismo funciona correctamente y los niveles de glucosa en ayunas se mantienen en unos rangos óptimos.
La insulina rápida, o insulina en bolos: es un tipo de insulina cuya acción permite que, tras la ingesta, la glucosa pueda introducirse en las células para cumplir su función. Se administra en forma de “bolos” en cada ingesta evitando de esta forma que la glucemia suba excesivamente en sangre.
Existen otros tipos de insulinas llamadas “mixtas” y que tienen un porcentaje de acción lenta y un porcentaje de acción rápida y que se administran entre una y tres veces al día, aunque su uso cada vez es más limitado
¿Qué tipos de insulina hay?
De inicio, los profesionales sanitarios son los que calculan la dosis inicial de insulina en base a varios criterios como son el peso o la sensibilidad a la insulina de cada persona puesto que, a priori, no es lo mismo la insulina que necesitaría un niño de 20kg que un adulto de 90kg. En general, se suele distribuir la dosis total de insulina diaria en 40-50% insulina lenta y 50-60% de insulina rápida repartida en varios bolos a lo largo del día con las ingestas. Esto después se tendrá que ir ajustando en base a las cifras de glucosa en ayunas y pre y postingestas, considerando también las cantidades de hidratos y la actividad física entre otros muchos factores.
Ejemplos:
Dosis de cobertura de carbohidratos: para cubrir los carbohidratos de una determinada comida habrá que conocer el concepto de ración de hidratos (1 ración = 10 gramos de hidratos), el número de raciones de hidratos de un determinado alimento (por ejemplo, 40 gramos de pan son 2 raciones de hidratos) y el ratio calculado de cada persona (ratio=número de unidades de insulina necesarias para cubrir 1 ración de hidratos). Por ejemplo, un ratio de 1 quiere decir que 1 unidad de insulina (rápida) me cubre 1 ración de hidratos.
Dosis de corrección de azúcar alto en sangre: aquí entra en juego el concepto de pauta correctora y de factor de sensibilidad a la insulina (FSI). Un FSI de 50 quiere decir que, de forma aproximada, a esa persona 1 unidad de insulina (rápida) le sirve para bajar 50 mg/dl la cifra de glucosa.
- Dosis para la hora de la comida: a modo de ejemplo, si una persona con un FSI de 50 y ratio de 1 estuviera, por ejemplo, en 200 mg/dl antes de comer y va a comer 6 raciones de hidratos, la insulina (rápida) que debería administrarse sería de:
- 8 unidades = 2 unidades de corrección, para bajar de 200mg/dl a 100 mg/dl (100 mg/dl sería una cifra en objetivos de glucosa en ayunas), y
- 6 unidades para metabolizar bien esas 6 raciones de hidratos.
Además habría que considerar otros factores, por ejemplo, si se prevé realizar actividad o ejercicio físico a lo largo del día
Tanto el ratio como el FSI lo calculan los profesionales sanitarios y puede variar a lo largo del tiempo
Para cualquier duda sobre diabetes, consulte siempre con su profesional sanitario.
Dra. Marian Vélez
Número de colegiada: 282872155
Puesto actual: facultativo especialista en Endocrinología y Nutrición en Fundación Jiménez Díaz, Madrid.
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