La caída del cabello forma parte del ciclo normal del pelo. Cuando hay una pérdida anormal de cabello, se denomina alopecia, lo que sería sinónimo de “calvicie”. La alopecia puede afectar al cuero cabelludo en la cabeza o en otras zonas del cuerpo en las que existen folículos pilosos, la raíz del pelo. Existen dos grandes grupos de alopecia: las alopecias cicatriciales en las que se produce una destrucción del folículo piloso y, por tanto, son irreversibles y las formas no cicatriciales, que son potencialmente reversibles. La alopecia se puede relacionar con la diabetes en el caso de asociar trastornos autoinmunes, déficits nutricionales o en el caso del exceso de andrógenos que se observa en algunas mujeres con diabetes y síndrome metabólico.
¿Puede la diabetes causar caída del pelo?
Como comentábamos, en el caso de la diabetes se pueden asociar otros problemas autoinmunes nutricionales o alteraciones hormonales que predispongan a presentar alopecia.
Problemas inmunes: En el caso de la diabetes tipo 1, de causa autoinmune, se pueden asociar otra serie de enfermedades autoinmunes que se relacionan con la aparición de alopecia. Por ejemplo, en el caso de tener hipotiroidismo autoinmune mal controlado; en el caso de que se produzca una malabsorción de hierro, vitaminas y otros nutrientes (por enfermedades digestivas autoinmunes como la enfermedad celíaca o la gastritis autoinmune) y también en el caso de presentar alopecia areata (en placas), un tipo de alopecia que parece tener una base inmunomediada.
Problemas hormonales: La diabetes tipo 2 puede asociarse a otras situaciones de insulinorresistencia y síndrome metabólico y, en algunas mujeres, a síndrome de ovario poliquístico (SOP). En muchos casos, en el SOP hay un exceso de andrógenos (hiperandrogenismo) que puede producir un exceso de vello de distribución androgénica (masculina) y la aparición de cabello graso y alopecia en el cuero cabelludo. De hecho, en general, la forma más frecuente de alopecia es la alopecia androgénica que afecta principalmente a varones y en menor medida a mujeres. En este tipo de alopecia, se acorta progresivamente la duración de la fase de crecimiento del pelo: tiene menos tiempo para crecer y crece menos. Además, se produce un proceso de “miniaturización” en la que el cabello es cada vez más fino, más corto y más claro por el acortamiento de los folículos pilosos.
Alimentación: En el caso de que la diabetes esté insuficientemente controlada puede haber una situación de déficits nutricionales y pérdida de peso que puede conllevar una pérdida de cabello.
Estrés: En situaciones de estrés puede presentarse una pérdida de la densidad del cabello o aparición de alopecia areata (en placas) que, además de asociarse con enfermedades autoinmunes, también parece asociarse con situaciones de estrés.
¿Cómo se puede evitar la pérdida de cabello?
Es importante mantener el cabello limpio, utilizar productos no irritantes para el cuero cabelludo y evitar el exceso de tirantez a la hora de hacer recogidos o coletas puesto que esa tracción puede fomentar que se caiga más el cabello. Igualmente, es fundamental asegurar una adecuada alimentación y nutrición, asegurando el aporte de proteínas, hierro y vitaminas, fundamentalmente vitaminas del complejo B, destacando la vitamina B12. En caso de dudas o necesidad de asesoramiento, es importante consultar con un especialista en Dermatología.
Para cualquier duda sobre diabetes, consulte siempre con su profesional sanitario.
Dra. Marian Vélez
Número de colegiada: 282872155
Puesto actual: facultativo especialista en Endocrinología y Nutrición en Fundación Jiménez Díaz, Madrid.
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