Fructosa y diabetes: ¿es apta para las personas con diabetes?

fructosa y diabetes
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fructosa y diabetes

La fructosa es un hidrato de carbono simple que se encuentra de forma natural presente en numerosas frutas, algunas verduras y en la miel. Además, en las últimas décadas es muy frecuente que se emplee la fructosa añadida en forma de edulcorante a diferentes alimentos procesados, refrescos, zumos procesados, dulces, gominolas… teniendo repercusión negativa sobre distintos aspectos de la salud de la población. A continuación vamos a ver la relación entre fructosa y diabetes.

¿Qué es la fructosa?

La fructosa como decíamos es un azúcar o hidrato de carbono simple que podemos encontrar de forma natural, por ejemplo, en las frutas y como azúcares añadidos en numerosas bebidas y alimentos procesados. Por tanto, es importante remarcar la diferencia entre la fructosa naturalmente presente en las frutas y la fructosa que se añade a los alimentos, ya sea en forma de sacarosa (se trata del azúcar blanco de mesa, formado por una molécula de glucosa y una molécula de fructosa) o en forma de jarabe de maíz alto en fructosa (JMAF). La fructosa tiene un índice glucémico más bajo que la glucosa y una capacidad edulcorante algo mayor. 

 

Efectos de la fructosa en la diabetes

Al tratarse de un hidrato de carbono el consumo de fructosa repercute sobre las cifras de glucemia produciendo hiperglucemia. Sabemos que 10 gramos de fructosa (en forma de edulcorante) equivale a 1 ración de hidratos, dicho de otra forma, una cucharada sopera de edulcorante fructosa aporta 20 gramos de hidratos, o lo que es lo mismo, 2 raciones de hidratos, con un índice glucémico de 20. 

El poder saciante de la fructosa es menor que el de la glucosa, al tener menor sensación de saciedad tras una ingesta alta en fructosa añadida, se promueve una mayor ingesta de alimentos, lo que acaba contribuyendo a una mayor probabilidad de aumento de peso. De igual forma, se ha observado que el consumo excesivo de fructosa añadida aumenta la resistencia a la insulina.

 

¿La fructosa es recomendable para personas con diabetes?

La fructosa presente de forma natural en las frutas es recomendable que forme parte de la alimentación de una persona con diabetes: la fruta contiene una menor proporción de fructosa que la que se añade a los refrescos, dulces procesados o gominolas. Además, en la fruta,  aparte de fructosa, se obtienen vitaminas, antioxidantes y fibra lo que hace que su consumo sea recomendable. 

 

Consecuencias de la fructosa añadida

En cuanto a la fructosa añadida, su ingesta excesiva tiene consecuencias nocivas para la salud: 

  • Eleva la presión arterial 

  • Aumenta los triglicéridos y fracción de colesterol LDL (colesterol “malo”)

  • Aumenta la producción de ácido úrico

  • Facilita la acumulación de grasa visceral, por ejemplo, favorece la aparición de hígado graso

  • Disminuye la sensibilidad a la insulina aumentando la insulinorresistencia

  • Favorece cambios en el tejido adiposo y tendencia a la obesidad

Por todo ello, el consumo excesivo de fructosa añadida no es recomendable para las personas con diabetes ni para la población general.

Para cualquier duda sobre diabetes, consulte siempre con su profesional sanitario.

 

Dra. Marian Vélez

Número de colegiada: 282872155

Puesto actual: facultativo especialista en Endocrinología y Nutrición en Fundación Jiménez Díaz, Madrid.

 

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